Super Combo


Luego de que parte de mi piel pase de su habitual color blanco vampiresco a un rosado/bordo, resultado de la exposición a los rayos emitidos por esa pelota de fuego que gira sobre nuestras cabezas (O eramos nosotros los que girábamos alrededor? Mmm...), decidí refugiarme de su radiación bajo el techo de mi hogar. Muy bien, mi piel esta a salvo, por ahora. Pero luego de mirar a mi alrededor me vino una pregunta a mi cabeza: Que pasa con todas estas cosas que emiten señales que hay dentro de mi casa?
O sea, estoy en el comedor escribiendo esto con una laptop conectada a Internet por Wi-Fi; allá al fondo esta la radio que quedo prendida de hoy a la mañana, donde se oye alguno de estos hits de rock nacional que suenan todos iguales; a mi derecha esta mi celular y por algun lado esta escondido el telefono inalambrico (Bajo el sillón? En la heladera?), que mediante al Dect 6.0 Interference Free Comunication se conecta al aparato base enchufado a la linea. Son cuatro ondas o señales o lo que sean que en este mismo momento atraviesan mi cabeza. Super combo de cocción cerebral.
Bueno, las empresas y los estudios suelen decir que no es asi, pero quien sabe, no me parecería raro que la exposición prolongada a estas microondas pueda causar algún que otro problemita de salud. Aunque quizás sean tantos años de exposición que para entonces la medicina halla avanzado al punto tal de poder curar estos efectos. O quizás para entonces los humanos evolucionen en mutantes que captan e interpretan las señales electrónicas. Yeah.
Bueno, no se. Lo que leí sobre los efectos de los teléfonos móviles generalmente decía que no pasa nada, pero por las dudas siempre que puedo dejo mi celular lejos de mi cuerpo, y especialmente mi cabeza.

Del dolor.


Recibo un llamado y decido partir hacia la aventura, como cuando éramos niños salvajes y con taparrabo correteábamos por el polvoriento barrio. Salgo de mi rutina, me dirijo al galpón, entre oscuridad y polvo diviso mi vehículo. Allí está, con su silueta estilizada, con su color naranja desteñido por interminables tardes de uso. La libero de las telarañas que entre alambres, herramientas y hierbas la atrapan, una limpieza superficial para devolverle el brillo de sus años de gloria y me dispongo a partir. Todo un mundo me espera. Coloco mi pantalón dentro de la media, me subo y empiezo a pedalear, miles de recuerdos recorren mi cerebro a una velocidad desorbitante, apunto hacia la bajada y pedaleo mas rápido todavía, de repente me acuerdo de probar los frenos, cuesta pero logro controlar la velocidad, al pasar por un pozo siento un pequeño descontrol y recuerdo antiguas caídas, aquellas tristes sensaciones. Trato de olvidarme y continúo pedaleando, doblo a la derecha, la bajada continua, cambiando de lugar la cadena para aumentar la velocidad y algo se traba, miro para abajo entre mis piernas para entender qué pasa, pedaleo mas rápido para lograr que engrane. De repente algo sucede, no entiendo bien qué, pero mi cuerpo esta volando por sobre el vehículo, mis ojos siguen mirando para abajo, algo me frenó en seco y salí despedido, la situación se vuelve insoportable, sé que algo malo esta a punto de suceder, siento el viento en mi cara, cada vez estoy más cerca del piso, sé que lo que va a pasar va a ser terrible y quiero que suceda lo mas rápido posible, la ansiedad me mata, impacto cuando menos lo esperaba y el golpe es tremendo, ruedo, siento el polvo en mi cuerpo, las piedras, la dureza del terreno, la aridez como una lija. Logro incorporarme, miro a mi alrededor, no entiendo qué pasa, por unos segundo no siento dolor, esa increíble sensación de “tengo el cuerpo destruido pero todavía no siento nada”, estoy seguro de que cuando llegue va a ser horripilante, pero se ve que nuestro mágico sistema nervioso nos da unos segundos de paz para poder afrontar este tipo de eventos con mas tranquilidad, miro mis extremidades, codos, rodillas, manos, todas sangran. Y de repente el dolor que tanto se hizo esperar llega, comienza como un fuertísimo ardor en la palma de las manos y en cuestión de milisegundos abarca todo el cuerpo, un dolor agudo, casi insoportable, empieza la desesperación, grito con fuerza y aprieto mis puños. Me caí de la bicicleta.

Not&Cias.............Miércoles

Queridos lectores luego de un día bastante accidentado, donde mi persona casi pierde un dedo, les quiero presentar una nueva sección en este pequeño oasis de opinión que hemos dado a llamar ProShhect, la misma constara de alguna noticia que consideremos relevante, extraña o estupida, extraída de algún canal de noticias ajeno a nuestra producción, y una pequeña reseña con nuestra humilde opinión sobre el tema en cuestión. Espero sea de su agrado, sino, critiquen hasta el hartazgo.



La Not&Cia de hoy proviene del diario Página 12 del Miércoles 30 de diciembre de 2009 y dice asi:

"Los fuerzas especializados antiterroristas utilizaron una cámara robot para acercarse y revisar la camioneta sin encontrar materiales explosivos. Entre los edificios evacuados están los dos rascacielos, que albergan la bolsa de valores Nasdaq y la editorial de revistas Conde Nast.
Alrededor de un millón de personas asisten cada año a la celebración de Nochevieja en este distrito neoyorquino, informó la agencia de noticias ANSA.
El hecho, que evidencia la preocupación de los estadounidenses tras el atentado fallido contra un avion, se produce en momentos en que la ciudad se prepara para la asistencia de centenares de miles de personas que se reúnen para celebrar la llegada del Año Nuevo."


Walter Ñ opina: Algunos dirán que nuestro país es un desastre, que la inseguridad nos come, que no hay trabajo, que en el primer mundo se vive mejor, que los piquetes esto que los piquetes lo otro, que las calles son un conjunto de baches sin fin, que no funciona el subte o hay paro de trenes. Algunas cosas son ciertas otras no tanto, pero yo creo que tenemos la suerte de vivir en un país donde una camioneta mal estacionada no significa que alguien esta tratando de volar nuestros sesos con dinamita. Un país que tendrá muchas cosas para arreglar pero en el cual los estudiantes no van con ametralladoras a la universidad y matan por docena.

¿De rolingas y serpientes?


En los últimos meses experimente ciertos avistajes urbanos que realmente me hicieron pensar. A medida que pasan los años y empezamos a abandonar la adolescencia comenzamos a ocupar los lugares que la sociedad tiene guardados para nosotros, así es que en mi visita a la enorme Buenos Aires, en ese increíble caudal de gente que camina por las atestadas calles, he visto cosas que nunca había divisado. Entre algunas cosas un chofer de colectivo que sin dudas tenía mi edad (casi 20) y lo que más me llamo la atención, un policía que también podría asegurar que tenía dos décadas de vida. En un comienzo fue un poco shokeante pero después de pensarlo un poco me di cuenta que no tenia nada de raro, ya estamos en una edad completamente laboral y el que no estudia trabaja, yo trabajo pero no soy policía ni chofer de colectivos, en mi imaginario este tipo de trabajos estaba ocupado por gente mayor, desconozco la razón. Muchos dirán que hay gente que trabaja desde los 12 o 13 años, y es verdad, sin ir mas lejos los chiquitos que piden monedas en la calle están trabajando. Pero hablo de las profesiones más tradicionales y reitero, lo que me impresiono fue que cargos como chofer u oficial que mi persona se los adjudicaba a gente mayor. A raíz de lo sucedido empecé a prestar más atención y me di cuenta que la gente como las serpientes, cambiamos de piel. Ya no somos o no seremos rolingas, skaters, metaleros, emos, punks, darks o floggers, somos o vamos a ser electricistas, abogados, ingenieros, plomeros, kiosqueros, dentistas o policías. Hay jugadores de fútbol profesionales que tienen mi edad, metaleros que cambiaron las botas por mocasines y trabajan en un banco, floggers que se cortaron el flequillo y atienden el teléfono en un call center. Cambiamos estilos por profesiones, durante la adolescencia lo que nos diferenciaba era la música o la forma de vestirse ahora es la actividad laboral.
A los 15 años te preguntaban que eras y la respuesta era skater, ahora te preguntan lo mismo y sos albañil.

¿Que hay mas allá de esto?

Al igual que el señor Coffee, pido disculpas a nuestros fieles lectores por este hueco “inspiracional” que dimos a llamar vacaciones. Lejos de disfrutar de dos semanas en alguna playa del caribe, hemos estado trabajando y las largas jornadas laborales no permitieron que las ideas se desarrollaran por lo que no pude publicar nada en casi 15 tristes días, y aquí podría remitirme a las pruebas y desarrollar mi discurso sobre como el sistema nos oprime y nos degrada a la mínima expresión intelectual, la combinación de trabajo y televisión nos quita la personalidad y nos hace consumidores, pero lo voy a dejar para otro día. Para hoy algo un poco más, o menos en realidad, ¿existencial?.



Desde chicos siempre escuchamos sobre el Big Bang y el universo en expansión, miles de horas sentados enfrente de la televisión viendo documentales con gráficos interesantes pero que terminan sin despejar ninguna duda, rebuscadas teorías desarrolladas por científicos, astrónomos y grandes pensadores de la humanidad en tardes de ocio y estupefacientes de algún tipo, talvez. Si por un momento asumimos como real la descabellada idea de que un pequeño punto en el medio de la “nada” estallo y conllevo a la creación de un universo, de dimensiones inmensurables, repleto de galaxias, estrellas y sistemas planetarios ¿Qué hay afuera del universo?, ¿esta en expansión sobre que? En caso de lograr llegar a uno de sus extremos y ser mas veloces que su crecimiento, ¿podríamos salir de el? Quizás rebotaríamos como intentando salir de una jaula en la cual estamos destinados a habitar o, quien sabe, podríamos salir de el hacia otro espacio habitado por innumerables cantidades de vida extraterrestre. De pequeño imaginaba que al llegar a la frontera de nuestro universo había una pared de ladrillos o que cual juego de computadora se acabaría el mapa y rebotaríamos hacia el comienzo nuevamente. Talvez el universo es algo que el ser humano no puede comprender y nunca lo hará, esto es lo que pienso yo, ya que somos una especie acostumbrada a los limites, tu cama tiene 1,90 por 1, tu habitación es de 4 x 4, tu casa tiene 60 metros cuadrados y tu terreno termina donde empieza el del vecino, tu manzana tiene 100 x 100 y en tres cuadras se acaba tu barrio, tu país tiene fronteras y el planeta tierra 149.597.887,5 Km de diámetro. Estamos acostumbrados a lo finito, las medidas y los límites. Si el universo fuera infinito, como creo que es, nunca lo podríamos entender, nuestro cerebro no puede comprender que algo no tenga límites. De todos modos, por el momento, no vamos a saber cual es la verdad sobre este tema (que tampoco me desvela ), hace 500 años pensaban que la tierra era cuadrada por lo que debe faltar bastante para que se descubra la forma, el tamaño o el comportamiento del universo. Así que amigos relájense y esperen sentados, mientras les recomiendo que estudien y se pongan a trabajar porque es jodida la vida, y sea cual sea la forma de universo lamentablemente en la tierra todo va a seguir siendo, estudio estudio, trabajo trabajo.

Tan poco y tan… ¿mucho?


Hace apenas unos días Coffee, mí compañero, amigo y socio entre otras cosas, cumplió veinte años de vida. Creo que la mayoría de nuestros lectores promedian las dos décadas de edad por lo que me pareció correcto hacer un pequeño análisis alrededor de esa cantidad de años vividos.

A simple vista una persona de veinte años seria sinónimo de juventud, “tiene una vida por delante” como suelen decir los mayores, pero la realidad es que de esa vida “por delante” ya gastamos más de un cuarto (si tenemos en cuenta que la esperanza de vida en Argentina es de 75,91 años) ósea que se podría hablar de una vida “por detrás” ya vivida. Esto nos habla de que dos décadas es muchísimo tiempo y para verlo mas fácilmente lo voy a expresar en distintas unidades de tiempo:
20 años = 7.305 días = 175.320 horas = 10.519.200 minutos = 631.152.000 segundos.

Luego de pensar en semejante cantidad de segundos vividos, uno puede decir orgulloso que vivio una respetable cantidad de primaveras, pero todo se reduce a fracciones ínfimas cuando nos comparamos con cosas que poseen una vida mas larga, el primer ejemplo que se me ocurre es la existencia del ser humano como lo conocemos actualmente, esto data de hace 200.000 años por lo que una veintena de años representa el 0,01% ,si nos comparamos con la aparición de vida en la tierra (hace 3500 millones de años) 20 años representarían el 0,0000005% y por ultimo si nos comparamos con la creación del universo (hace 13 mil millones de años) que posibilito todo lo anterior y nuestra propia existencia veinte años representarían el 0,0000001%.

Ustedes se preguntaran a donde quiero llegar con esta cantidad de números un poco confusos, lo que quiero tratar de demostrar es que todo es relativo y depende de con que se lo compare o con que ojo se lo mire. Nuestros queridos veinte años llevados a segundos parecen una eternidad, pero comparados con el nacimiento del universo no son absolutamente nada. Tienen dos alternativas, sentirse importantes y un poco viejos con su cuarto de vida humana o sentirse insignificantes y extremadamente jóvenes con lo que representan en la vida del universo. La que te haga mas feliz es tuya, al fin y al cabo las dos son verdades.

Un mundo diferente.


Desde 1492 en adelante nuestro continente no volvió a ser el mismo, y lamentablemente nunca lo será. Desde que llegaron al “nuevo mundo”, que de nuevo no tenía nada, ya que estaba poblado 20.000 años antes de que llegaran, las diferentes expediciones europeas se encargaron de eliminar a los pueblos originarios y de esta manera borrar de la tierra una cultura diferente a la suya. Muchos pobladores americanos que sobrevivieron al genocidio inicial murieron a causa de enfermedades que llegaron de Europa, ya que sus cuerpos no pudieron soportarlas; los pocos que sobrevivieron fueron sometidos durante siglos, y lo siguen siendo, hasta trasformarse en una expresión casi mínima de nuestras sociedades.
La América “europeizada” olvido sus raíces, su culto a la pacha mama, su respeto por la tierra y sus recursos. Incluso después de la abolición de la esclavitud y el tardío reconocimiento de que los indígenas eran tan humanos como los europeos, nuestras sociedades dejaron en el olvido y tratan de esconder a los pocos sobrevivientes de las diferentes etnias autóctonas. Hoy en día, América Latina está hundida en una pobreza de la cual parece casi imposible salir, ¿pero hasta qué punto es real esta pobreza? Nuestro continente es rico en recursos naturales de todo tipo: agua potable, petróleo, gas, alimentos, etc. La Argentina produce anualmente alimento para 300 millones de personas, ¿cómo puede ser que haya hambre en nuestro país cuando estamos hablando de alimento suficiente para satisfacer a la población de toda Sudamérica? ¿No seguimos siendo explotados por el imperio como hace 400 años?
¿Qué seria hoy en día de América si la colonización, manchada por el genocidio y el saqueo, no hubiera existido? ¿Que seria de los Incas y los Aztecas en el año 2009? Imaginemos por un segundo un mundo diferente, una América poblada y gobernada por sus habitantes originales. Todo lo que conocemos fue desarrollado por europeos, hablo de la tecnología aplicada al transporte, a la salud, a la vivienda, a los alimentos, etc. ¿Cómo sería el mundo con tecnologías desarrolladas por los pueblos americanos? Las distintas comunidades indígenas veneraban por sobre todo a la naturaleza ¿viviríamos con tecnologías ecológicas, sustentables? Ahora que el cambio climático es un problema mundial. Si los Mayas desarrollaron el calendario más exacto hasta el momento hace 3000 años, ¿que tecnologías hubieran surgido en América si los pueblos precolombinos seguirían ejerciendo soberanía sobre sus territorios? ¿Qué tecnologías manejarían en estos tiempos?
La capacidad intelectual para crear un mundo diferente existía, pero la necedad y la falta de tolerancia hacia lo distinto nos llevo a donde estamos hoy.
¿Qué sería de nuestro mundo si las civilizaciones se hubiesen respetado?

Una de piratas.


¿Quién no se fanatizo con las historias de piratería durante su infancia? Yo tuve mis épocas piratas, donde en lo único que pensaba era en estos bandidos de ultramar. Jugaba durante el día imaginando que era uno de ellos, armaba barcos con aquellos famosos ladrillos de plástico que marcaron mi niñez, etc. Mi vida giro entorno a los piratas durante mucho tiempo, incluso de mas grande con mis amigos diseñamos un juego de rol sobre piratas y pasamos noches enteras invadiendo barcos enemigos por mares del viejo mundo.
Valla sorpresa me lleve hace unos días cuando leyendo un libro de historia, de los divertidos, me entere que los piratas no son solo un artículo de importación europea. Entre escarapelas y vendedores ambulantes, nuestro país tuvo algo que nunca nos nombraron en la escuela, ¡piratas! Así es amigos, nuestro país que yo consideraba un poco aburrido a veces, tuvo historias muy atractivas que lamentablemente los programas de educación omiten. Tristemente me vengo a enterar de esto un poco tarde, hubiera disfrutado mucho más de mis juegos si los piratas de mi imaginación fueran de estos pagos y en vez de llamarse William se hubieran llamado Juan, Matías o Nicolás.
Existieron pocos casos de piratería argentina, lo que de todos modos no achaca mi enorme alegría, uno de ellos el de la corbeta “Chacabuco” que había zarpado del puerto de buenos aires en 1817 y al poco tiempo su tripulación se sublevo y se dedico a la piratería en el océano pacifico.
Lo que si fue muy popular en esos años post-revolución de mayo fue el uso la “guerra de corso”. Temerarios marineros que prestaban sus servicios al naciente gobierno argentino, llamados “corsarios”, firmaban un acuerdo con el gobierno y recibían autorización para navegar los mares en sus barcos y atacar cualquier nave enemiga que se crucen (cualquier parecido con piratas es pura coincidencia). Luego debían volver a puerto y repartir los botines con el estado. Talvez el corsario mas destacado de aquellos tiempos fue Hipólito Bouchard, que luego de algunos combates se hizo con la fragata española “Consecuencia” la rebautizo “La Argentina” y emprendió la primer vuelta al mundo en una nave con bandera argentina. La fragata de 667 toneladas, 42 cañones y una tripulación de 250 hombres surco los océanos por dos años, hostigando a todo barco enemigo que diviso y hundiendo veinticinco, luchando contra piratas malayos, bloqueando las Filipinas y de esta manera jaqueando el comercio español en esa ruta, liberando esclavos negros en África y talvez la hazaña mas gloriosa ¡invadiendo California!. Así es amigo, ni la tierra del Hip Hop y la L.A.P.D se salvaron del coraje criollo. Desembarcaron en la costa californiana en 1818 y luego de unos días destruyeron todos los edificios españoles, izando la bandera nacional en las construcciones que dejaron en pie. California fue tan argentina como el obelisco. Luego de muchísimos enfrentamientos la fragata llego triunfante a territorio nacional. Lamentablemente durante la educación primaria nos tienen tan entretenidos con los cantitos sobre las empanadas calientes del cabildo que nos perdemos gran parte de la historia de nuestro país, la más atractiva talvez.
Dejo en sus manos la difusión de este escrito, todavía estamos a tiempo, todo chico menor de doce años ¡DEBE saber que hubo piratas argentinos!

Corrección ortográfica en breve. Tengan paciencia.

Crónica de un encuentro.



Nací mucho antes de lo que pensas, me conociste siendo niña, ahora soy mujer. Mi Historia tiene dos caras, esta es la verdad:
Crecí libre, viviendo de mi esfuerzo, en armonía, sin lujos ni ostentaciones. Viví tranquila, sin imposiciones ni dolor.
Mi mundo se derrumbo ese día que por primera vez te vi, un día confuso que conllevo al infierno que llego después. Mi ingenuidad te invito a pasar y tu codicia se aprovecho. Ese día tus botas pisaron mi tierra y desde entonces nada ha sido igual. Me engañaste y tapándome los ojos, desde el primer día, sin pedir permiso lo que pudiste te llevaste. Me lastimaste y todavía no me recupere. Mis heridas están abiertas y tu avaricia no las deja cerrar. Me pisoteaste, me enterraste en la miseria y a cuesta de mi desgracia llegaste a donde estas. Hasta que mis huesos no sanen y mis pies no se curen no me podré parar en ellos, pero el día que lo logre seré yo quien tome las dediciones. A tu explotación solo respondí con lamento y aunque mis ojos ya estén cansados de llorar, las lágrimas que derrame juntan fuerzas. Algún día el arroyo será río, un río tan caudaloso que luchara contra todos los obstáculos que me atrapan. Ese día seré libre, libre como antes, libre como siempre tuve que serlo. Ese día podré cortar las cadenas que nos unen y por fin lograre olvidarte. Ese día mis hijos comerán el pan que intento darles día a día, ese pan que tus manos, llenas de malicia, les quitan de la boca.
Cuando esto suceda no habrá marginación ni prohibiciones y por fin podré respirar los sueños que tanto anhelo. A partir de ese momento trabajaré para mis hijos y no para tu derroche. Aunque tus huellas en mi cuerpo sean indelebles, una vida diferente es posible.
Ese día mi ingenuidad se vengara de tu codicia y mi paciencia habrá vencido a tu poder.
Cree en mis palabras, un día serán realidad. Mi nombre, te pido, no olvides.
Me llamo América, soy latina.





Otro manuscrito de las épocas de colegio secundario. Diferentes ideas, que entre recreos y clases de matemática, se fueron juntando para darle forma a este borrador. Es raro leer algo que se escribió hace unos años, siempre se siente como inmaduro o mal escrito, pero igual quería compartirlo.



La desilusión misma



En primer lugar, hoy quiero mandar un abrazo para un amigo, compañero de banco, compañero musical y muchas cosas más. Por otro lado les dejo algo que escribí hace unos días, después de leer el diario, y se titula "La desilusión misma".




Desde chico siempre aluciné con viajes espaciales, con el ser humano estableciendo bases en la luna o en Marte. A diferencia de mis amigos o compañeros de jardín de infantes, yo no quería ser bombero, médico o policía, ni siquiera astronauta, yo quería trabajar en la NASA. Con el tiempo mis aspiraciones fueron cambiando y terminé donde estoy, a miles de kilómetros de Cabo Cañaveral y más lejos todavía de la capacidad intelectual que hay que poseer para desarrollar un cohete. Pero realmente no me quita el sueño, no lo tomo como una frustración, sino simplemente como un cambio de rumbo. De todos modos, este texto no apunta hacia mi infancia. La desilusión a la cual hace referencia el titulo es la que me provocó la noticia que apareció en los medios locales e internacionales en los últimos días. “La NASA encuentra una cantidad «significativa» de agua en la Luna” fue la frase que se pudo leer en los diarios la mañana del 14 de noviembre. Hasta hace días la luna no era más que un planeta muerto, inhóspito y sin ninguna posibilidad de poseer o haber poseído algún tipo de vida, ya que no había rastros de agua en él. ¡Hoy es el oasis del espacio! Y posee SIGNIFICATIVAS cantidades de h2o. Estos muchachos vestidos con trajes blancos y mascaras de oxígeno, que reciben un presupuesto anual de aproximadamente 20.000 millones de dólares, sí, leyeron bien ¡20.000.000.000 de dólares! Buscaban vida en Marte (a 69 millones de kilómetros de la tierra) y en Europa, una de las lunas de Júpiter, (a 591 millones de kilómetros), pero no se habían dado cuenta de que había agua en la luna, a 384.400 Km! (En términos espaciales “acá a la vuelta”). Y esto no es lo peor, lo que más me desilusionó fue la forma en que descubrieron el agua, ¿fotos satelitales? ¿Un robot de extracción de última generación? No señores, estrellaron una nave de 76 millones de dólares y con otra recogieron el polvo que se esparció luego de la explosión. Al analizarlo encontraron agua. Este hecho, desde mi punto de vista, tira por la borda toda credibilidad que esta agencia pudo haber generado en 40 años de existencia y principalmente en mis 19 años de vida. Todo en la astronomía se genera en base a suposiciones sostenidas con datos que se conocen, y si uno de esos datos era que en la luna no había agua, miles de teorías deben haber surgido sin un sustento real. Hablan sobre la forma de la vía Láctea, el tamaño del universo ¿y no sabían que en la luna había agua?
Por suerte me dediqué a escribir estupideces en un blog y no seguí mis sueños de infancia.


La injusticia en números, África.



972.752.377 de personas es la población aproximada de África.

110.000.000 es la cantidad de minas que se calcula permanecen enterradas en mas de 64 países (la mayoría africanos)

32 años es la esperanza de vida en Suazilandia, se calcula que el 30% de su población padece VIH.

179 es el puesto que ocupa Sierra Leona en el Índice de desarrollo humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, es el último puesto entre todos los países del mundo.

20.000.000.000 de dólares es lo que se calcula que África abona en pagos de deuda externa cada año.

350 millones de africanos, casi el 50 % de la población, viven con menos de un dólar por día.

200.000 niños son considerados “niños soldados” en África.

África fue la cuna de la especie humana, todos tenemos una descendencia, en mayor o menor medida, africana. Y son los pueblos africanos los que sufrieron el sometimiento y la esclavitud por parte del resto del mundo durante siglos. Parece totalmente ilógico, pero en el ser humano lamentablemente todo es posible. Hoy son los orígenes de nuestra civilizacion los que están en esta terrible situación, algo anda mal ¿no?

Tiempos de Preparatoria.

Son las 6:58, el ancho de una pared me aísla del caos matutino, autos, colectivos, camiones, bocinas, sirenas y gritos son algunos de los elementos que componen la selva asfaltada donde vivimos. No sé cómo, pero en ese momento soy ajeno a ese desborde vertiginoso, aunque mi inconsciente lo esté grabando todo, yo estoy disfrutando de un sueño placentero. No logro entender qué pasa, pero los colores del fondo me dan una sensación de seguridad, estoy cómodo. Ya pasó un minuto, el placer se desvanece y de un segundo al otro ya no está, el sueño es el mismo, los colores siguen ahí, pero ya no me siento seguro, estoy ansioso, esperando ese momento que sé que va a ser terrorífico, sangriento, tal vez letal. Los segundos se estiran, me agacho, llevo las manos a la cabeza tratando de cubrirme, de no escucharlo, de evitar lo inevitable. Por mas esfuerzo que haga, el tiempo nunca se detiene, siento que las paredes de mi habitación de acercan y ni con toda mi fuerza las puedo detener, ese momento llega, las 6:59 se acabaron. En ese instante lo escucho venir, se acerca a pasos agigantados, cierro los ojos con fuerza, aprieto los puños y en ese preciso instante en el que pensaba incorporarme y huir por siempre, prófugo de mi vida, llega. Comienza ese estridente ruido a responsabilidades que tanto odio, ya son las siete. Logro abrir los ojos después de levantar los parpados que hoy pesan mucho más que ayer y cuando lo logro, destruyo el despertador de un manotazo, por fin se calla, mis tímpanos se relajan, el día empezó.


Un viejo manuscrito de aquellas épocas de colegio técnico. Mis sentimientos se dividen, por un lado estoy feliz de que esa pesadilla de madrugada hay terminado, pero por el otro extraño esas tardes con amigos, herramienta en mano, armando quién sabe qué.